BIOGRAFÍA


"A cidade é uma casa. A casa é uma cidade"

João Batista Vilanova Artigas

    João Batista Vilanova Artigas nació en Curitiba, estado de Paraná, en el año 1915. Se graduó como arquitecto por la Politécnica de São Paulo en 1937. Fue aprendiz de Oswaldo Bratke durante sus estudios, y poco después colaboró en un concurso con el arquitecto Gregori Warchavchik, quien ayudó a consolidar el movimiento moderno brasileño en la ciudad paulista.

    A pesar de identificarse con el espíritu progresista de esta tendencia local, mantuvo sus influencias adquiridas del Estilo Internacional. Las cubiertas inclinadas al mismísimo estilo Wrightiano constituyen parte del sello distintivo de sus obras más tempranas.



    Al convertirse en profesor de la Escuela Politécnica, Artigas formó parte del grupo de profesores que dio origen a la Facultad de arquitectura y urbanismo de São Paulo (FAU), siendo profesor activo y habiendo colaborado en el proyecto de una nueva sede para la ésta (1961-1968), obra que sintetizaría gran parte de su pensamiento.
Artigas permaneció en el exilio durante una década debido a su relación con el Partido Comunista Brasileño, y en su retorno (1979) continuaría ejerciendo como profesor hasta su muerte, en 1985.


EL MOVIMIENTO MODERNO EN BRASIL

    Toda influencia del Movimiento sobre Brasil comienza con la Semana de Arte Moderno, en 1922.  En dicho acontecimiento cultural se exhibieron las obras de los principales pintores modernistas, entre otras actividades como música y poesía.

    Años después Lucio Costa sería nombrado director de la ENBA (Escuela Nacional de Bellas Artes). Su presencia sería clave para la integración de los principios del movimiento en la enseñanza académica, y coincidiendo con el Golpe de Estado que subió al poder a Getulio Vargas, surge en Brasil un espíritu profundamente progresista.

    En 1935 se expandería por el país el lenguaje del Estilo Internacional gracias a la visita de Le Corbusier y sus conferencias realizadas.


    El proyecto del Ministerio de Educación y Salud (1945),  llevado a cabo por Óscar Niemeyer,  Alfonso Eduardo Reidy y Lucio Costa, pone en claro esta nueva dirección tomada por la arquitectura brasileña, y se evidenciaba principalmente por la forma en la que se combinaba lo moderno con lo tradicional y los rasgos locales, reafirmando la identidad del pueblo.


    A partir de entonces,  el arquitecto brasileño realizaría un estudio exhaustivo sobre las obras clásicas y las enseñanzas de los grandes maestros (Le Corbusier, Frank Lloyd Wright…) para establecer su propio criterio arquitectónico adaptado a su época y a su lugar, reflejándose  la libertad compositiva vigente.


    La arquitectura de Artigas estaba inspirada en tropos de la sintaxis del purismo de Le Corbusier, principalmente en el uso de pilotis para liberar completamente la estructura, y la circulación mediante rampas. Cuando se distanció de Wright, hacia 1950, estos elementos tomaron todavía más fuerza dentro de su obra.


    Esta transición es fácilmente distinguible en las dos obras adjuntas. En la primera, es clara la influencia Wrightiana en su altura, su forma, su horizontalidad, sus cubiertas en voladizo e iluminación, recordando a las Prairie Houses estadounidenses.



Primera casa del arquitecto, São Paulo, 1942


Casa Czapski, 1949

    El segundo ejemplo, totalmente distinto, refleja algunos de los puntos fundamentales del arquitecto suízo anteriormente citados, pero agregándole trazas propias, como las paredes totalmente vidriadas para la entrada masiva de luz directa, y los planos inclinados que rompen con la homogeneidad de sus obras iniciales.

    La obra que nos concierne en este trabajo podría definirse como un término medio entre ambos modos de proyectar, si bien parece asemejarse más al segundo caso, no abandona totalmente ciertas características de Wright que explicaremos a continuación.

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